Cañones, iglesias y tejidos

 

 

Hace millones de años la formación de los Andes y, después, la erosión del río Colca, crearon uno de los cañones más profundos del mundo. Son unos 3,600 metros de profundidad que, desde su interior, para los que se aventuran a bajarlo en canotaje o en kayak, sólo se perfila una tenue línea donde se adivina la luz del sol y las nubes.

El cañón cruza todo el valle del Colca, un lugar a donde llegaron hace ocho mil años poblaciones de origen aymara persiguiendo camélidos. Ellas dejaron muestras de su arte en varias cuevas con petroglifos y pinturas rupestres, configurando después, la rica cultura que se vive en este destino. Los grupos asentados en sus partes altas, dedicados al pastoreo de llamas y alpacas, son los collagua, que se les distingue por sus sombreros altos, blancos y llenos de lentejuelas relucientes. Los que se asentaron en las partes bajas, más cálidas y generosas, se dedican a la agricultura, y se les reconoce por sus sombreros de fieltro negro donde hacen bordados de flores, vizcachas y picaflores.

 

 

Entre ambos grupos se crearon rutas comerciales que siguen vivas hasta hoy y que varios operadores turísticos las ofrecen como experiencias de viaje. Algunas de ellas llegan hasta la costa, a donde iban a recolectar el alga yuyo y conchas que luego usaban en sus ceremonias y en alimentación. Otras conducen al Cusco atravesando punas, lagunas y nevados.

 

 

Andenes e iglesias

También dejaron una extensa andenería como forma de domesticación de un espacio geográfico marcado por las montañas y la escasez de planicies. En estos andenes, que ocupan más de ocho mil hectáreas de superficie, se cultiva papa, cereales y habas, productos que antiguamente se almacenaban en collpas o depósitos de piedra colgados de las partes más inaccesibles de los cerros. Desde las partes más altas se puede apreciar cómo el valle del Colca cambia de color según la época del año. Entre junio y octubre esos campos se vuelven amarillos dorados por la falta de lluvias, y entre diciembre y mayo el verde intenso colorea el paisaje.

 

 

A lo largo del valle se asientan 15 pequeños pueblos cuyas iglesias, de los siglos XVI y XVII, son varias de las más hermosas del departamento. En ellas se puede apreciar el arte barroco andino, esa mezcla entre la cultura europea y la indígena, manifiesta en una rica simbología proveniente de las cosmovisiones y la naturaleza locales. En uno de esos pueblos, Pinchollo, en Cabanaconde, también se encuentra el Mirador del Cóndor, el principal atractivo para los que acuden al Colca. En este punto, el cañón, bajo la mirada de las aves más grandes, alcanza una profundidad de 1,200 metros.

 

 

Para llegar al Colca hay que viajar 170 kilómetros desde Arequipa. Parte transcurre en la carretera que une esta ciudad con Puno, rodeada por paisajes rocosos, luminosos y áridos. Luego, hacia el kilómetro 79, cuando se comienza a travesar la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca, se llega al cruce de Patahuasi en dirección a Chivay. El viaje pasa junto a bosques de rocas de formas caprichosas y al abra de Patapampa, el punto más alto del recorrido a 4,900 msnm. Desde esta cumbre se observan los nevados y volcanes en el horizonte, como el Ampato o el Mismi, el lugar donde nace el Amazonas. También hay cientos de apachetas, pequeñas torres de piedra que se ponen como homenaje al abra y la Pachamama, y como indicativo para otros viajeros. Como los que llegan al Colca.

 

 

Imperdibles en el Colca

• El mercado de Chivay y, sobre todo, los artesanos de sombreros y tejidos.
• Sus aguas termales, situadas a 3 kilómetros.
• La Cruz del Cóndor en Pinchollo, a unos 42 kilómetros de Chivay.
• Las 15 iglesias restauradas en ambas márgenes del Cañón y en Sibayo.
• El pueblo de piedra de Sibayo y las experiencias de turismo rural de sus pobladores, ubicado a 20 kilómetros en la parte alta de Chivay.
• Los castillos de piedra de Callalli y los petroglifos de Mollepunku, a 2 kilómetros de Sibayo.
• La momia de Paraqra, a 2 kilómetros de Sibayo.
• Canotaje en la parte alta del cañón, escalada en roca en los Castillos de Callalli y caminata desde Tuti a Chivay.

 

Otros lugares de interés

• La Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca, con sus tropillas de vicuñas.
• El bosque de rocas de Patahuasi, frente al Cafetín El Chino.
• El Mirador de los Andes en el abra Patapampa.
• Los petroglifos de la cueva de Sumbay, ubicada en la ruta entre Patahuasi y Patapampa.

 

DATOS IMPORTANTES

 

– Llevar ropa de abrigo, lentes de sol, bloqueador y zapatos ideales para caminar

– Aclimatación previa para no tener problemas de salud por el mal de altura

– Existe mayor probalidad para avistar cóndores entre las 07:00 y 10:00 horas

COLCA

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